El periodista guatemalteco José Rubén Zamora denunció un nuevo intento de persecución penal en su contra por publicaciones periodísticas relacionadas con el caso conocido como “La Alfombra Mágica”, investigación que en 2021 vinculó al entonces presidente Alejandro Giammattei con la supuesta entrega de dinero en efectivo dentro de una alfombra enrollada.
A través de su cuenta oficial en X, Zamora aseguró que el Ministerio Público (MP), dirigido por Consuelo Porras, pretende impulsar una nueva orden de captura en su contra bajo señalamientos relacionados con la supuesta divulgación de información confidencial o reservada.
“Criminalización contra el ejercicio del periodismo”
Según el periodista y fundador del extinto elPeriódico, la nueva acción judicial representa una “criminalización contra el ejercicio del periodismo” y una nueva escalada de persecución contra quienes investigan y publican casos de corrupción en Guatemala.
El caso de “La Alfombra Mágica” cobró relevancia internacional en 2021 luego de una publicación de The New York Times, en la que se señalaba que un testigo declaró ante el exjefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), Juan Francisco Sandoval, haber llevado una alfombra enrollada llena de dinero a la residencia del entonces mandatario Alejandro Giammattei.
De acuerdo con esa publicación, la supuesta entrega de efectivo estaría relacionada con negocios vinculados a una empresa portuaria en Guatemala.
La protección del MP a Giammattei
Aunque el tema provocó impacto nacional e internacional, el Ministerio Público se limitó inicialmente a indicar que no poseía información sobre el caso. Meses después anunció una investigación; sin embargo, esta nunca avanzó ni produjo resultados concretos, situación que fue señalada por diversos sectores como una protección política hacia Giammattei.
Zamora denuncia nuevo intento de persecución penal
Zamora permaneció más de 1 mil 290 días en prisión preventiva mientras enfrentaba dos procesos penales marcados por retrasos, restricciones y múltiples denuncias de irregularidades. Durante ese tiempo, organizaciones nacionales e internacionales expresaron preocupación por el deterioro de la libertad de prensa en Guatemala y por las condiciones de detención del periodista.
Pese a argumentos relacionados con su salud, edad y el prolongado tiempo privado de libertad, jueces rechazaron en repetidas ocasiones sus solicitudes de arresto domiciliario.
Actualmente, Zamora permanece bajo arresto domiciliario; sin embargo, a pocos días de la salida de Consuelo Porras como Fiscal General, el periodista denunció un nuevo intento para que vuelva a prisión, situación que vuelve a encender las alertas sobre la situación de la libertad de expresión y el uso del sistema penal contra periodistas en Guatemala.