El procurador de Derechos Humanos, Alejandro Córdova, presentó su expediente para optar a una magistratura en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), un movimiento que ha generado críticas debido a su historial y vínculos políticos.
Señalado de cercanía con la fiscal general Consuelo Porras y de aparecer en el caso Comisiones Paralelas 2020, Córdova llega al proceso con un recorrido marcado por la inacción frente a abusos y cuestionamientos graves sobre su gestión.
¿Quién es Alejandro Córdova?
Antes de asumir como procurador, su nombre surgió en el escándalo de Comisiones Paralelas, que evidenció la manipulación de las cortes guatemaltecas. En julio de 2020, la antigua Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) solicitó retirar la inmunidad de varios magistrados, incluido Alejandro Córdova.
Pese a la gravedad de las acusaciones, la Corte de Constitucionalidad rechazó un amparo que buscaba reactivar el proceso de antejuicio en su contra, lo que lo libró de investigaciones y consolidó su posición dentro del llamado “pacto de corruptos”.
Durante su gestión como procurador, Córdova ha mostrado una alineación clara con los intereses del Ministerio Público, liderado por Porras. Su participación en bloquear la candidatura del exprocurador Jordán Rodas a la vicepresidencia de Guatemala.
La inacción de Córdova
La inacción de Alejandro Córdova frente a violaciones de derechos humanos ha sido constante. Durante la visita de la CIDH en julio de 2024, se instó al MP a cesar la criminalización contra periodistas, defensores de derechos humanos y líderes indígenas; Córdova respondió con su táctica habitual: silencio.
Su falta de postura ante abusos judiciales y hostigamiento a periodistas lo ha convertido en un fantasma dentro de una institución que debería proteger la justicia y los derechos ciudadanos.
Su postulación al TSE plantea serias dudas sobre su compromiso con la imparcialidad y la defensa de la ley, mientras su historial refleja alianzas políticas y omisiones que contradicen el rol que debería desempeñar un magistrado de alta responsabilidad.