A pocas horas de la elección de rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), los movimientos del Consejo Superior Universitario (CSU), junto con la participación directa del actual rector Walter Mazariegos, evidencian un intento de manipulación del proceso. Los cuerpos electorales ganados por la oposición están siendo bloqueados y desestimados, mientras Mazariegos asegura su ventaja a toda costa.
Dictámenes internos de la Dirección de Asuntos Jurídicos recomiendan anular al menos siete cuerpos electorales que representan a la oposición, a pesar de que en las elecciones primarias estudiantes, docentes y egresados dejaron claro su rechazo a la administración de Mazariegos, quien perdió en 21 de 34 cuerpos electorales.
Sin embargo, el CSU solo ha acreditado dos cuerpos de la oposición, mientras Mazariegos ya tiene seis cuerpos acreditados a su favor, creando un panorama de ventaja injusta y riesgo de fraude. Al menos ocho cuerpos más de la oposición han sido rechazados, siguiendo los informes del CSU, bloqueando prácticamente su participación democrática.
Reacciones de la comunidad universitaria
Grupos como USAC Dignidad y Resistencia (USAC-DIRE) presentaron acciones legales ante la Corte de Constitucionalidad (CC) para solicitar la postergación de la elección, argumentando que existen procesos pendientes y acreditaciones cuestionadas.
Rodolfo Chang, candidato a rector por USAC-DIRE, advirtió: “Walter Mazariegos no quiere dejar el poder de la USAC y busca controlarla nuevamente, a pesar de que la comunidad universitaria ya lo rechazó en las urnas”.
Estas acciones se suman a otros recursos en salas de apelaciones administrativas, donde la oposición exigía la acreditación de todos los cuerpos electorales que ganaron de manera legítima.
Falta de transparencia y comunicación
A diferencia de procesos anteriores, como la designación de magistrados para la CC, el CSU no ha habilitado canales de comunicación con medios ni observadores para la elección de rector, aumentando la opacidad y debilitando la confianza en un proceso que debería ser democrático.
Con la elección programada para este 8 de abril en Antigua Guatemala, la comunidad universitaria teme que se repita un escenario similar al de 2022, cuando Mazariegos asumió en medio de cuestionamientos sobre la legitimidad de la votación. La combinación de bloqueo de cuerpos electorales, doble voto y falta de transparencia podría consolidar un fraude que ponga en riesgo la autonomía y credibilidad de la USAC.