La llegada de Gabriel García Luna como fiscal general y jefe del Ministerio Público (MP) continúa provocando movimientos internos que poco a poco desmantelan la estructura de confianza que durante años rodeó a Consuelo Porras.
En los últimos días, Julio César Recinos Fabián, titular de la Fiscalía de Extinción de Dominio, y Dimas Jiménez y Jiménez, fiscal regional Metropolitano de la región I, presentaron su carta de renuncia ante el ente investigador.
Las salidas se suman a las recientes dimisiones de Ángel Pineda, quien fungía como secretario general durante la gestión de Porras, y de Juan Luis Pantaleón, exencargado del Departamento de Información y Prensa del MP.
Otras renuncias
A estos movimientos también se añadió la salida de Rafael Curruchiche, luego de que García Luna anunciara la liquidación de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), unidad que el fiscal dirigió durante al menos cuatro años y que fue duramente cuestionada por diversos sectores nacionales e internacionales.
Fuentes confiables además confirmaron la renuncia de los últimos secretarios administrativos que permanecían de la administración de Porras. Entre ellos figura Melvin Portillo, secretario de Política Criminal, así como los titulares de las secretarías de Planificación, Mujer, Pueblos Indígenas y Corrupción.
Otros movimientos dentro del MP
La reestructuración también alcanzó otros cargos estratégicos dentro del MP. Recientemente fue revocado el ascenso de Noé Rivera como fiscal regional, nombramiento que había sido otorgado durante la administración anterior.
Asimismo, Saúl Sánchez, fiscal señalado por criminalizar a estudiantes y profesionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala y considerado cercano a Porras, fue trasladado de la Fiscalía contra el Patrimonio Cultural a la Fiscalía contra Secuestros.
Figuras sancionadas siguen en el MP
Pese a los cambios, todavía permanecen en puestos clave figuras vinculadas a la antigua administración. Entre ellas Leonor Morales y Cinthia Monterroso, ambas sancionadas internacionalmente por corrupción judicial y acciones antidemocráticas.
También continúa dentro del MP Gilberto Porres, fiscal adjunto de la Fiscalía contra la Corrupción y esposo de Consuelo Porras, además de otros funcionarios considerados parte del círculo de confianza de la exfiscal general, quien ha sido sancionada por más de 40 países.